Per Bulgaria amb esquis

Arribant al Virhen


Yo había intentado un ascenso, un refugio de alta montaña cada vez que había sentido dolor, porque esa montaña era invulnerable; cada vez que la basura ya era insoportable, porque esa montaña era límpida; cada vez que la fugacidad del tiempo me atormentaba, porque en aquella altura reinaba la eternidad. Pero el rumor de los hombres había terminado siempre por alcanzarme, se colaba por los intersticios y subía desde mi propio interior. Porque el mundo del que somos responsables es éste de aquí: el único que nos hiere con el dolor y la desdicha, pero también el único que nos da la plenitud de la existencia, esta sangre, este fuego, este amor, esta espera de la muerte. El único que nos ofrece un jardín en el crepúsculo, el roce de la mano que amamos.

Ernesto Sabato. (La Resistencia)

El Virhen vist d’aprop del cim del Todorka 2.746 m. a les pistes de l’Estació d’esquí de Bansko. Es el centinela de les muntanyes de Pirin.


El vessant sud del Virhen ens ofereix moltes posibilitats per les diferents valls d’accés a aquesta zona.


Baixem per una vall directa que ens condueix directament al refugi.


Algu haurà d’esperar a que la neu marxi per moure casa seva.



De camí al Polezhan 2.851m.



Per l’aresta del Polezhan.



Tot envoltat de grans descensos que et conviden a imaginar, a dibuixar linees plenes de llibertat.



El Virhen desde la cresta cimera del Polezhan.


El Malka Musala 2.902 m, germà petit del Musala 2.925 m, partim de l’estació d’esquí alpí de Borovets.


El Musala al darrera, el cim més alt dels balcans i de Bulgaria.



Al cim del Malka Musala.



De camí al refugi de Malyovitsa sota una gran nevada, al Parc Nacional de Rila , amb l’intenció d’aproparnos al seu cim de 2.709 m.



Sota el caliu del refugi de Malyovitsa.



Evidentment el temps no acompanya i girem cua.



I gaudim de neu pols mai millor dit.



Quina neu, a -13º no transforma…



Per les muntanyes de Rila, els boscos d’abets sempre hi son presents als inicis…
Ha estat una primera toma de contacte amb aquest país, evidentment milions d’idees i de llocs ens criden i mai podrem tenir temps físic per retenir en primera persona aquells escenaris a les nostres retines, però seguirem somiant perquè encara es gratis.
Gràcies companys de viatge un cop més pel caliu, el vi “crianza” de Navarra, el Pernil i el formatge de la vall de Baztan.

Dionisio y el Pisco


… y ahora que vuelvo a la ciudad
con la piel impregnada de bosques y vivencias,
con la mochila saturada de estrellas,
traigo (cual golondrinas del alma)
voces salvajes
que rompen las cadenas.

e.j. malinowski
En el año 2.002 tuve la suerte de regresar a Huaraz a pasar una pequeña temporada, ya había conocido a Dionisio hacía 2 años y como buenos amigos andábamos de arriba para abajo por Huaraz, y de la nada surgió la idea de subir con él y Felipe otro amigo vasco al Pisco. Dionisio para quien no lo conozca o no haya oído hablar de él, es un artesano Huaracino muy carismático en la ciudad y archiconocido por parte del colectivo montañero mundial que pasa por la ciudad de Huaraz. Un año después recibió por manos de un amigo una copia de estas fotos, años mas tarde me llegaron rumores que un mal día entraron a robar a su casa y entre otras pertenencias le habían robado también este gran recuerdo sentimental. Han pasado unos 9 años y tenia una deuda contigo Dionisio aquí la tienes:

Dioniso Monge Gamarra, alias Cuzco, nació en 1.951 en la antigua ciudadela inca. Desde el año 95 vive en Huaraz junto a muchas otras personas que emigraron de otras partes del país y del mundo. No sólo vende las artesanías que el mismo hace, sino le da la bienvenida a todos los turistas y es una fuente de información sobre los atractivos del Callejón de Huailas y las expediciones durante la temporada.

Entrevista realizada a Dionisio por la revista Peripheria julio 2005 :

¿Cómo fue el ascenso al Pisco?
Bueno, conocí a un catalán, Javi, aquí tengo un polo que me regaló, el es espeleólogo, y un día estábamos comiendo con un vasco, Felipe, y Javi me dijo: “Oye, que te parece si nos vamos a subir al Pisco?” Y Felipe, “Que sí, que mañana mismo nos vamos”, y yo dije, “ya pues, vamonos” y así espontáneamente me fui al Pisco. Preparamos la expedición y como no tenía equipo, Marco de Galaxia Expeditions me dio una parte: los guantes, los lentes, las polainas; y Alex de Skyline Adventures me dio las botas, los crampones, la bolsa de dormir y otras agencias amigas me dieron el resto. Finalmente, como se dice: me pusieron todo el equipo. Al dia siguiente llegamos al campo base y me acuerdo que estaba muy nublado, en junio, y comenzamos a caminar subiendo. Era altísimo, estábamos a 4.700 metros, y cuando llegamos al inicio de la morrena, javi me dijo que había que cambiarse los zapatos, hay que ponerse los zapatos de hielo, y me los puse. Imagínate caminar con esos zapatos toda la morrena, yo parecía un robot, y había que subir una pendiente tan empinada, 60 a 65 grados de inclinación, y tuve que subir arrastrándome como sea, y el piolet lo utilicé como bastón en medio de piedrones que no te cuento, mi hermano, grandísimos, y bueno, caminamos pasando los mojones, que son piedras colocadas unas sobre otras, que por ahí era la ruta.
Llegamos al inicio del glaciar, al campo morrena, y como seguía nublado instalamos la carpa y cenamos, yo llevaba mi hojita de coca y mi cigarrito, y aquí están las fotos que tengo donde estoy chacchando y pidiéndole a los apus, a la pachamanma, para que el cielo se abra.

Y a las 11:30 de la noche, yo salí de la carpa porque no podía dormir, estaba pensando preocupado que iba a subir el Pisco, y digo: “Oye, Javi”, estaban durmiendo, “Mira, el cielo esta despejado” Entonces Javi me dice: “Oye, se regaló el Pisco compadre”, y a las 12:15 de la madrugada comenzamos a subir, y el primer paso que doy en la nieve me caigo de espaldas, y ese fue mi bautizo del Pisco, me di una bajadita, un sustito, y bueno, comenzamos a subir con los crampones y Javi me decía, “Mira, cada paso que des, es un paso a la montaña, es un paso a la cumbre”, y seguimos caminando hasta que nos encontramos una pared de 30 a 40 metros. No sabíamos por donde continuar, y vimos que desde abajo venía un amigo, Aldo. No sabíamos quien subía en realidad, pero veíamos una lucecita allá lejos que venía y nos sentamos a esperarlo una hora.
En esa hora vimos el cielo, las estrellas, la luna, la luna hermosísima, te lo cuento ahora, pero verlo y vivirlo en ese momento fue algo maravilloso, indescriptible.
Huandoys Sur, Norte y Este


Cuando llegó, Aldo, nos dijo “Miren, así se va a subir, en zigzag”, y bueno, hicimos cumbre y al dia siguiente nos enteramos que fue la primera ascensión al Pisco después de semanas porque había estado nublado, no se veía nada, y entonces bueno, esa fue la experiencia grande del Pisco.


Hicimos cumbre y la nieve allí es como el azúcar, hermano. Allá arriba llevé mi cámara y tomé fotos de los Huandoys, del Huascarán, del Chopicalqui, del Chacra, del Artesón y del Alpamayo que está al fondo. Fue impresionante. Fue allí, a 5.752 metros, que recién entendí la razón de por qué es que viene tanta gente de todas partes del mundo a subir nuestras montañas.

Huandoy sur

Vistas desde la cumbre

Vistas del Huascaran Sur y Norte desde la cumbre del Pisco


La llegenda del Huascarán i el Huandoy
(Llegenda peruana dels yungas de Yungay, Ancash)

Al regne de la serralada dels Andes, al paradís de la vall del Callejón de Huaylas, vivien els déus. El déu suprem Inti (el sol), tenia una filla Huandoy.
Huandoy era tan bonica com una tendra i fresca orquídea. El seu pare pensava casar-la per a tota l’eternitat amb un déu de bellesa similar, i de les mateixes virtuts. Però al cor de la vall, dins del poblat dels yungas, Yungay, hi vivía un gentil i valent príncep mortal, anomenat Huascarán, que es va enamorar profundament de la bonica Huandoy. Huandoy corresponia al gran amor del príncep. Es trobaven d’amagat i eren feliÇos i sentien una forta passió i tendresa l’un per l’altre.
Quan el déu pare va assabentar-se dels amors entre la seva filla i el príncep mortal no era convenient per a una deessa. La passió dels joves prínceps era superior a les súpliques del pare, als seus consells i sermons.
Tan gran va ser la rábia que va sentir el déu suprem, Inti, davant de la força d’aquest amor amb un mortal, que va maleïr la parella d’amants i els va condemnar per a l’eternitat a viure separats.
Els va convertir en dues grans muntanyes de granit i els va cobrir de neus perpétues per calmar la seva ardent passió. Entremig de les dues muntanyes va situar una vall estreta i profunda per tal que estiguessin totalment aïllats. En la seva fúria, el déu pare va elevar les muntanyes a una alçada majestuosa, per tal que els prínceps per sempre més es puguin veure, però mai més no es puguin arribar a tocar.
Els enamorats ploren pel seu dolor, fonen gota a gota la neu que els cobréix i els seus plors d’amor s’uneixen en un llac de color blau turquesa per tota l’eternitat. Aquest llac rep el nom de Llanganuco i el trobareu si un dia aneu al Perú a una altitud de 3.400 metres sobre el nivell del mar. Les muntanyes que porten els noms dels prínceps Huandoy i Huascarám tenen una altitud de 6.560 metres i 6.768 metres; són les muntanyes més altes de la vall i de tot el país.

Luis Rodríguez Ortiz (Perú)

Intentando pasar desapercibidos como andinistas, justo antes de tomar el bus en Huaraz que atraviesa la cordillera andina del Callejón de Huaylas al callejón de Conchucos, de Yungay a Piscobamba despistando así a los guardas del control que hay a la entrada del parque nacional del Huascarán y ahorrándonos así unos 25 miserables dólares.


A la vuelta a pesar de haber caminado desde Cebollapampa 3.800 m lugar donde descendimos de cumbre para pasar la noche, hasta pasadas unas curvas después del control del Parque Nacional del Huascaran en la Quebrada Llanganuco bordeando las lagunas Orcococha y Chinacocha a pié y con la casa a cuestas, evitamos pagar la entrada al parque y su multa correspondiente…
Un taxi mas abajo nos dejó en Yungay donde agarramos un colectivo a Huaraz. Lugar dónde las cervezas cuzqueñas y la cumbia nos acompañaron durante toda la noche.

Si alguien por casualidad lee este pequeño artículo y tiene que viajar a Huaraz o tiene el correo electrónico de Dionisio agradecería mucho que le informen del mismo.

Amb esquis "El Cotiella"





De camí a Benasque amb d'altres intencions esquiables molt més freqüentades, em proposen canviar de plan i tirar cap al Cotiella, no és difícil enganyarme amb aquesta proposta. De nit pujem amb cadenes un bon tram de la pista que dona accés a aquest massís per aquest cantó. De matí un pastor que puja amb el seu tractor amb els seus nets trenca el sil·lenci però es agradable xerrar amb aquest home de constitució forta, la cara enrojida i de mirada simpàtica, que amb una veu forta i amb accent aragonés ven difinit ens questiona el perquè de tot plegat...


Obrim traça, tranquils sense pressa, gaudint de cada diminut detall que el camí ens ofereix, un cop al refugi d'Armeña realitzem tasques de recerca de llenya seca, palejem per trobar la font que a l'hivern queda amagada, fem brases per fer unes xistorres que algú ha deixat, tasques per obtenir una mica més de confort. Davant la llar de foc compartim unes cervesses que hem gosat de pujar, ens expliquem histories varies, algunes d'amor i curiosament es dissabte al vespre com gairebé sempre hi som fora de casa i ens enrecordem de totes aquelles parelles que van de la mà per les escales mecàniques als grans centres comercials per mirar de matar el temps i consumir per sentirse realitzats, jo els respecto... Mentrestant les xistorres ja estan a punt, li posem una mica de formatge fos per sobre i alló amb una ampolleta de ví, les mandonguilles de la xicota del Joan i el pastís de platan de postre, collons! que bé s'està aquí i quines històries tant maques que escoltem...








A l'endemà sense pressa i amb un temps anticiclónic com el del dia abans continuem obrint traça, Armeña no deixa de sorprendrem cada cop que vinc, alguna cosa hi hà que tant atrau.




A-55



Al Nicco espeleòleg de raça el porto a 2 forats relativament importants del circ d'Armeña i explorats en aquesta última decada, un l'A-55 explorat fa molts anys, però reexplorat aquests darrers anys per espeleòlegs francessos amb notables éxits.





A-294



I l'A-294 explorat per l'E.R.E i la S.I.S al 2002, un pou esglaonat d'uns 200 metres hi hà sota el Nicco...



I ens apropem, anem improvitzant, i decidim pujar pel corredor norte del cotiella, el qual el trovem en bones condicions, es clar portem un piolet per barba i en Joan no porta crampons, ja tratem de fer bons esclaons...

Gaudim de valent, no podem demanar més, hi hà química entre la cordada i la montaña, un "derroche de somriures" es un gran regal, a Armeña es respira pau, bellessa...
A pocs metres del cim sortint del corredor N i les dolines del circo de Armeña de teló de fons

Per mí ha estat una gran ascensió, amb gent gran, desde el gener que vaig i anem consumint esquí de muntanya per diferents valls, però aquesta excursió ha estat especial, El Cotiella és genuí, salvatge, no es pot explicar amb adjectius ni sinónims, Cotiella és diferent.


El Nicco i el Joan li posen d'alló que vulgarment es diu: "un parell de collons" i baixen amb els esquís possats fins al refu, jo amb la cua entre les cames i les orelles caigudes valoro el meu patétic nivell i baixo amb els esquís a l'esquena i el piolet a la mà als dos colls que hi hà de baixada.






Esquiant per Armeña, tal com sona,un dia fa una dècada més o menys, carregats fins a la médula una freda matinada d'hivern amb l'intenció de continuar una exploració a l'a-114 esgotats de son i fisicament enfonsant-nos fins als genolls amb el Ricard i el Luis tot i portant raquetes, arribant al refugi d'Armeña amb les primeres llums del matí, coincidim amb un grup de francessos que venen d'explorar un forat esquiant, entre ells hi ha la Catherine una rosa suïssa molt bufona, que desde aquell dia ens va enlluernar els ulls a més d'un i precissament va ser aquell dia el qual vaig decidir que volia fer esqui de muntanya... Anys més tard ens retrovem a finals d'octubre del 2003 al mateix refugi amb les primeres nevades i li proposem que anés a revisar l'A-55 que l'any anterior vem baixar però el tap de neu hi era present. Ara tinc entés que l'A-55 és un -450 aproximadament per veus, ja que no sé si ha sortit publicat a la revista de l'A.C.E Associació Cientifica de Cotiella, que algú em corregeixi...



Ara es divendres vespre, he fet una volta per la ciutat i a punt de morir d'aborriment m'he decidit a escriure aquí per matar el temps, no sé si això d'escriure a un blog té sentit o no, però si el sol fet de que algú al veure aquestes fotos de Cotiella serveix per que s'animi a que l'espeleo alpina no mori em quedo satisfet.

Un bife de lomo con papas y otra quilmes de litro!



Robin en la cima del Sajama


Robin, dícese de un personaje de origen francés que conocí en Pampa de Leñas, en el Valle de Vacas camino de Plaza Argentina en el Aconcagua, nos hicimos compañeros de viaje turístico, compartimos mate, interesantes conversaciones y mucho puré de patatas. El es una especie de béstia humana fuera de lo común, semejante animal de carga preparado para sufrir lo que le propongan. Dejó el alpinismo hace 15 años, una noche fria escalando alguna famosa cara norte de los alpes, pensó que su vida duraria muy poco de continuar esa carrera, y se dedicó a trabajar y crear una familia, también estudió y viajó... Es una persona sencilla, no necesita gran equipo, unas botas viejas, un saco ligero de 750 gr. mucha capacidad para tiritar a la noche y una mochila para cargar con comida para 20 dias. A simple vista parece el típico turista de altura despistado que se le antoja viajar por capricho y subir la montaña más alta, yo así lo juzgué sin conocimiento...
Compartimos camino, nuestro ritmo era paralelo, cada cual con su idea e intenciones, en el ataque final juntamos nuestras miserias para vernos reflejados él uno del otro lo nada que somos en un medio hostil en que las sorpresas en modo de sufrimiento pueden aparte de mostrarnos su abanico de posibilidades, frenar física, mental y anímicamente. Así fué, sólamente el sexto dia que entramos en el valle fracasaron dos gladiadores ilusos, uno de ellos se rindió, "las montañas de la mente" que siempre le habian empujado adelante, dejaron de tener sentido, con la cabeza cabizbaja y con el rabo entre las piernas como un perro asustado me dirijí valle abajo sin remordimientos de conciencia por no haber luchado, por no haberme dado una segunda oportunidad... Dejó de tener sentido, el sufrir el comer más puré de patatas, queria la calor de Mendoza, el bife de chorizo, la quilmes de litro y una buena conversación sentado a la sombra de la parra del Hostel independencia, en pantalón corto, sin camiseta y descalzo compartiendo un buen malbec con algún viajero tranquilo exento de guia Lionely Planet sin prisas y dispuesto a disfrutar del camino, de las pequeñas cosas...



desde el campo 1 a 5.700 en el Sajama


Robín se quedó a la vuelta de nuestro iluso intento en el campo 3 de Guanacos, me pidió mis botas, que no són mias, que Pepe me las dejó 2 dias antes de viajar, porque mi intención era ir a Patagonia con esquis, pero mi compañero Diego una semana antes me dió la noticia que no venia por problemas físicos (conocedor del buen vino Mendozino y la facilidad de moverse solo por estas montañas i la avaricia por volver a pisar la cumbre más alta improvisé.)... Claro Robín pruébatelas le dije, yo probaré las tuyas, y así fué, sus viejas botas me las calcé y el se puso las koflach dobles. Un abrazo y mucha suerte le deseé. Cuatro dias más tarde me lo encuentro en Mendoza sucio, con la cara quemada, barbas de unos dias y unas zapatillas muy viejas de gaucho que le habian dejado en plaza de mulas, pero su sonrisa y la expresión de su rostro me dijo que gritó al viento desde lo más alto.




el Sajama



Esa noche Robin bebió demasiado, mucho y buen vino malbec, después de tanto sacrificio de mal dormir, de mal comer, de respiraciones arritmicas y jadeantes, se liberó y su instinto animal irracional básico se despertó hasta saciar su hambre, su sed, se despertó la béstia que lleva dentro en el Hostel Independencia en Mendoza, dónde varios personajes variopintos compartimos un espectacular asado para celebrar el aniversario de Chris, un buen alpinista y guia canadiense dónde pasa unos meses guiando en Aconcagua. Entre estos personajes de diversas nacionalidades, habian varias mujeres, pero entre ellas y la más linda estaba Maya.



Robin perverso por la saturación de alcohol en su sangre y la total pérdida de vergüenza, ignorante de sus actos y nulo de delicadez, inocente de él se dirigió a tan bella dama. Dama, que creo que era el centro del universo en ese momento y centro de atención de todo tipo de hombres, "sensibles, tipos duros, casados con 2 hijos (como en el caso de Robin), hombres dispuestos a abrir su corazón y a conocer a alguien para compartir el resto de sus vidas, coleccionistas de triunfos nocturnos, hombres tímidos, alpinistas con cicatrices de guerra, etc, etc..."



en Arica



Con Maya mantubimos una especie de conversacion sentimental profunda, especie de reflexiones instintivas humanas, de metamorfosis mental que muchos de nosotros tarde o temprano experimentamos, es como una especie de reloj biológico de inquietud procreativa en la que la alarma de cada uno se activa en diferentes momentos. Creo que ambos pasamos por ese momento de especie de transformación interior y mental, dos viajeros paralelos que viven en mundos diferentes que necesitan ir muy lejos para encontrar algo que no se busca... Yo todavia no he encontrado nada, ni a mi mismo. Ironias de la vida.



El cerro Aconcagua

Al dia siguiente prolongamos nuestra conversación en el patio del Hostel a la sombra de la parra sin prisas, rellenando la taza de café repeditas veces para alargar esa agonia provocada por la química, con el intercambio de miradas profundas, queriendo estirar ese momento, ese estado de tiempo... Compartimos unas horas, unas empanadas, una quilmes de litro , un abrazo y un adios.



Por el valle de vacas




Ese mismo dia el destino me embarco con Robin en el mismo bus, muchas horas y más bus a Bolivia, parando previamente en Copiapó y Arica. Nuestras mentes no estaban en el camino, ni en la montaña a ambos una mujer entró en los refugios más polvorientos de nuestras mentes, la montaña no importaba, pero tanto él como yo, sabíamos que era nuestro camino...



El Cerro Fitzgerald y el Cerro Mercedario


(Aconcagua, nombre repetídamente nombrado por los números de su altura sobre el nivel del mar, desgastadamente transitado, numerosamente ascendido, ansiado, actua como un filtro al lado de su hermano escolta hacia el este el Cerro Fitzgerald desapercivido por los números del centinela de piedra, hacia el Oeste el olvidado y hermano cerro Cuerno, pero la belleza y soledad del Fitzgerald me ha llamado su atención. No entiendo el afán de lo más alto, de lo más grande, incluidas mis intenciones.)





En Arica un baño en la playa, al dia siguiente campo base a 4.500 al otro a 5.700 y mierda, me despierto dévil con diarrea y bomitando, me digo a mi mismo, dedícate a hacer el turista a disfrutar de la gastronomia y de lo que hace todo viajero común... Robin volvió a gritar al viento desde lo más alto. Decididamente, me he prometido no volver a las alturas, he vendido equipo en La Paz, actualmente disfruto de la gastronomia y la calor de Mendoza hasta el fin de las vacaciones.


Uno de los asados del Hostel Independencia... Mañana habrá otro!